Las guerras son una buena muestra de la barbarie humana. Con objeto de colmar las ambiciones espúreas de los poderosos, millones de seres humanos son enviados al matadero y sacrificados como animales sin el menor escrúpulo.

Monumento conmemorativo a los caídos australianos en Gallipoli
Por ello, no es de extrañar que en ellas se produzcan todos los días desapariciones de personas en los frentes de batalla. Lo que ya no es tan normal es que quién desparezca sea casi todo un batallón, es decir, unos cuatrocientos hombres. Y sin embargo sucedió.
Durante la Primera Guerra Mundial -en 1915-, en la península turca de Gallípoli, se dio una cruenta batalla en la que participaba el regimiento Norfolk. Era éste un cuerpo de voluntarios reclutado entre los trabajadores de la finca de Sandringham, perteneciente a la familia real británica.
El quinto batallón de este regimiento estaba mandado por el coronel Sir Horace Proctor Beauchamp y tenía como misión en aquel choque tomar las colinas de Kavak Tepe y Tekke Tepe. Enfrente se hallaban los turcos. De esta suerte, el doce de agosto, el citado oficial dio la orden de asalto a través de la maleza.

Soldados en una trinchera durante la Batalla de Gallipoli
Testigos presenciales afirman que, a la vez que el batallón emprendía su carga, una extraña niebla cayó sobre la zona donde se internaba y que, una vez ésta se hubo evaporado, gran parte de sus hombres habían desaparecido.
En principio, se pensó que podían haber sido capturados por los turcos pero tal posibilidad fue desechada por la velocidad con que la mencionada nube aclaró una vez los soldados se habían introducido en ella.
Se manejaron, desde entonces teorías de todo tipo. Una de ellas habla incluso de una abducción extraterrestre. Pero, tras la guerra, la propia Reina encargó a una comisión dirigida por el reverendo Charles Pierrepoint Edwards la investigación del suceso –recordemos que el regimiento Norfolk estaba formado por sirvientes de los reyes-.
Los comisionados, tras hallar una divisa y excavar en la zona, descubrieron, al menos, ciento veintidós cadáveres enterrados en la colina de los hechos. Claro que nadie se preocupó de asegurarse de que fueran los hombres del regimiento Norfolk.
Fuente: Tejiendo el mundo.
Fotos: Monumento conmemorativo: Amandabhslater en Flickr | Soldados en Gallípoli: EDUweb en Picasa.
No està muy claro el resultado de la investigacion de lo sucedido, serìa muy interesante saber sobre aquello para dar una opiniòn de los acontecimientos ocurridos en esa batalla.
es muy interesante las decripciones que dan,pero estos casos en diferentes partes del mundo se dan aunque paresca increible e insolito pero es asi